Es el pais de las maravillas. No el de Alicia, sino el mío, el de Paloma.

Es donde me siento como pez en el agua o como ave en el cielo.

En él, vuelo.

Hay un remolino de azules, amarillos, rojos, verdes, violetas, danzando a mi alrededor y besándome.

La música me cuida y tapa las ranuras para que no se escape el sol y no entren las dudas.